Fuente: IMDb

Muestra “Rock Dog” que los sueños no tienen límites

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“Rock Dog”, la más reciente película animada de Ash Nannon (“Toys Story 2” y “Locos por el surf”) llegó el 3 de marzo a la pantalla grande en México con un mensaje dirigido a niños y no tan niños.

La cinta narra la historia de Bodi, un mastín del Tibet con rock & roll en la sangre. Su travesía está llena de lecciones para el público. Aquí te contamos las más importantes.

  • Los sueños se logran con perseverancia: Bodi vive encantado de la música, pero siempre ha estado encaminado a ser un gran perro guardián. Durante la búsqueda de su sueño, se da cuenta de la dificultad que esto implica, por lo que tiene que permanecer firme y superar momentos duros para alcanzar sus objetivos.

Tiene que viajar a la ciudad para encontrar una banda y mostrar sus habilidades, pero nunca dejará de pensar en el pequeño pueblo de la montaña donde creció junto a su padre.

  • Las diferencias no tienen por qué separarnos: En una de las escenas centrales de la película, se puede ver cómo los personajes rivales dejan a un lado sus diferencias en medio de una interpretación.

Al parecer es algo simple, pero la cultura nos permite identificarnos con personas lejanas a nosotros y encontrar gustos comunes que pueden mejorar nuestra convivencia.

  • Las apariencias a veces engañan: Bodi se enfrenta a esta dura lección cuando conoce a su ídolo Angus Scattergood a quien imaginaba como una gran estrella de rock y un ejemplo a seguir. Descubrimos junto al protagonista que no todo lo que brilla es oro y hay gente que busca aprovecharse de una situación.

Cuando somos pequeños, solemos confiar en la buena voluntad de los desconocidos y con frecuencia nos dejamos apantallar por la imagen que otros dejan ver; sin embargo, esto cambia conforme crecemos y tenemos más experiencias.

Con las voces de Luke Wilson y J.K. Simmons en su versión original, la cinta ofrece una narrativa fluida y humorística, ideal para divertirse y aprender en familia.

Sebastián Escárcega Barrios

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