Mi primer Vive

Jamás había asistido a un festival de música, y mucho menos tenido la oportunidad de ver a ninguno de los artista invitados a este evento, que en 2017 alcanzó la décimo octava edición.

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Jamás había asistido a un festival de música, y mucho menos tenido la oportunidad de ver a ninguno de los artista invitados a este evento, que en 2017 alcanzó la décimo octava edición.

Me tocó estar el segundo día, pero no lo hizo menos espectacular. No cabe duda que la semana anterior al festival, caracterizada por nubes amenazadoras, y hasta lluvia recurrente, solo nos preparaba para el hermoso y soleado ambiente que tendría el pasado domingo.

Los asistentes, caracterizados por las distintas maneras de vestirse, encontraron algo en común, las gorras para cubrirse del sol, que se mantendrían en las cabezas por toda la tarde. Estas no le faltaban prácticamente a nadie, solo a mí.

Pero, también hubo gente preparada para lo que sería una fría noche. Las chamarras, sweaters y chalecos no pasaron desapercibidos, casi todos los cargaban en sus hombros, o amarrados en la cintura.

A las 14:00 horas, La Pegatina calentaba los motores del Escenario Indio. Curiosamente, después de terminar su participación, uno de los integrantes se tomó fotos con fans que se encontraban cerca del escenario.

Aunque todo auguraba una tarde inolvidable, algunos problemas comenzaron a surgir. Nos perdimos, o más bien, la gente no nos dió las indicaciones correctas. Nuestro destino era el escenario Pilsner Plata, donde más tarde tocarían La Sonora Santanera, Mon Laferte, y Julieta Venegas. Sin embargo, fue bueno perdernos en ese momento, ya que no tendríamos que buscar este lugar  justo antes de estos espectáculos.

Aunque lo único que logramos fue dar una vuelta al Foro Sol, esta vuelta no fue, como podría parecer, una pérdida de tiempo. Nos permitió ver el ambiente fuera de los conciertos. Hasta donde se alcanzaba a ver, había ríos de gente marchando en todas direcciones. No solo buscaba los escenarios, o veían donde se podrían proteger del calor sino que disfrutaban de las distintas atracciones que los organizadores colocaron alrededor del lugar.

Cuando al fin logramos llegar al Plisner Plata, eran poco más de las 16:30, justo a tiempo para poder buscar algo de comer antes de que los artistas más conocidos empezaran su show.

El primero de ellos fue la Sonora Santanera. En su concierto, todos los que estábamos ahí recibimos una energía que solo el ritmo de su música podía esparcir. Y lo menos que podían hacer menos era poner a bailar a todos los asistentes, puesto que la gira en la que está la Sonora es para promocionar su disco titulado La Sonora Santanera en su 60 aniversario.

Aunque cantaron clásicos, como “Perfume de Gardenias” y “Los luchadores”, La Sonora tenía varios ases bajo la manga, ya que tendrían invitadas muy conocidas por el público.

La primera de ellas, daría más tarde su espectáculo en ese escenario: Julieta Venegas. Ella  salió para cantar “El Ladrón”, colaboración que tiene con el grupo mexicano.

Pero la mayor sorpresa la guardarían para el final, cuando apareció ni más ni menos que Paquita la del Barrio, quien cantó su mayor éxito, “Rata de dos patas”, así como “Mi razón”.

Esta show marcaría el inicio de la verdadera travesía que es ver a los artistas más esperados del Vive Latino. El lugar lugar donde estábamos,  el escenario Pilsner Plata, estaba técnicamente a 10 minutos de caminata, sin gente, del escenario Indio. Pero, como era evidente, no era el único con la intención de ver a los que ofrecerían espectáculos en los escenarios principales.

Tardamos casi 20 minutos en arribar al lugar donde Los Enanitos Verdes estarían presentándose. Justo al llegar,se hizo presente el ocaso y la noche comenzó a cubrirnos. Esto hizo que las luces del escenario dieran un toque formidable al show.

Aunque al inicio hubo un desliz, ya que no se podían escuchar los instrumentos, Los Enanitos Verdes enamoraron a los presentes, puesto que no se guardaron sus éxitos, tales como “Mi primer día sin tí”, “Luz de día” y “Guitarras Blancas”. Se guardaron lo mejor para el final. El “Lamento Boliviano” hizo que la gente descargara sus gargantes y todo el aforo rugió ante la última canción.

Tocaba ver a la cantante chilena Mon Laferte, quien llenó el Plisner Plata. La de por sí concurrida locación me impidió acercarme a la artista, por lo que decide volver al Escenario Indio, el principal.

Curiosamente, fue la decisión correcta., aunque pude ver desde las pantallas del Escenario Indio que Mon fue acompañada por Juanes, cuando tocó “Amárrame”, su más reciente colaboración. Perderme a Mon me dio un lugar bueno para ver el que sería mi  concierto favorito del Vive Latino.

Los Hombres G consiguieron algo que ni el personal de seguridad pudo lograr en los estrechos pasillos que conectaban a los escenarios: durante su concierto, la gente no se empujaba, ni se gritaba, solo disfrutaba.

Y no era sorpresa, ya que con 35 años de carrera, había espectadores de 3 generaciones, codo a codo, cantando todas los éxitos del grupo español. Aquí, pude apreciar una de las imágenes más especiales del Festival: Un niño, de no más de 10 años,  en los hombros de su padre, cantaba y gritaba cada melodía que salía del escenario.

Como dato curioso, Los Hombres G hicieron sonar 7 de nuestras 8 recomendaciones que les compartimos en días pasados .

Con un inicio que predicaba cómo iba a estar su participación, cantaron “Voy a pasármelo bien”, continuaron, “El ataque de las chicas cocodrilo” y “Si no te tengo a ti”, y para el gran final, la gente explotó con “Venezia” y “Devuélveme a mi chica”.

Para ser francos, no esperaba pasármelo tan bien, pero la noche aún era joven y faltaba ver a Julieta Venegas, y a Zoé.

Ambos espectáculos cumplieron mis expectativas, fueron entretenidos, con gente apasionada por ver a sus ídolos, pero, a diferencia de los primeros actos de la tarde, hubo un ambiente tranquilo. Tal vez, el estilo que caracteriza a los últimos artistas haya tenido algo que ver.

En el concierto de Julieta, tuve la oportunidad de avanzar hacia el escenario, hasta pude tomar una foto decente. Respecto a las canciones, cantó 6 de las 8 recomendaciones que les sugerimos.

Entre ellos, “Limón y Sal”, “Buenas noches”, desolación; “Eres para mí”, “Andar Conmigo”  y hasta “Me van a matar”, de la película Amores Perros. Finalmente, se retiró con “Me voy” y “El presente”.

Al acabar fuimos rápidamente a ver a Zoé, cuyos integrantes celebraban sus 20 años de trayectoria. Y para este Vive Latino, decidieron cantar “10 am”, “Nada”, “Soñe”,  “Love” y hasta “Labios Rotos”.

Definitivamente,  jamás me esperé que la primera vez en un espectáculo como el Vive tan intensa, divertida, y llena de sorpresas. Si así es cada año, no me cabe duda que asistiré con gusto a más ediciones.

Luis Gabriel Ramírez

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