Elige Francia entre proyectos opuestos

Francia está dividida. El próximo domingo, el electorado de este país deberá decidir entre dos opciones presidenciales radicalmente diferentes.

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Francia está dividida. El próximo domingo, el electorado de este país deberá decidir entre dos opciones presidenciales radicalmente diferentes.

Por un lado, está el candidato de centroderecha, el banquero de experiencia y líder del nuevo partido político llamado “En Marche!”, Emmanuel Macron. Por el otro, está la líder ultraderechista Marine Le Pen, del partido Frente Nacional. Su populismo, xenofobia y radicalismo la han dotado de una gran popularidad entre los miembros de un sector de la nación europea afectado por la migración y la globalización.

Macron y Le Pen lucharán con todas sus armas para poder salir abantes en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, luego de que el pasado 23 de abril, en la primera ronda de sufragio, se impusieron sobre otros cinco candidatos con 23.7 y 21.5 por ciento de los votos, respectivamente.

Los proyectos políticos de los candidatos son muy diferentes y representan visiones ideológicas antagónicas. Macron, ex Ministro de Economía de la administración del actual presidente, François Hollande, ha logrado apoyarse en su sólida experiencia financiera para entretejer propuestas que buscan, en primera instancia, un resurgimiento de la economía gala.

Fotografía: Facebook oficial

Con respecto a la Unión Europea, Macron ha sido muy claro en que considera que lo mejor para el país y para la estabilidad del continente es que Francia se mantenga dentro de la Unión. En el tema de la inmigración, se ha expresado como un fiel admirador de las políticas migratorias que ha impulsado la canciller Angela Merkel en Alemania.

El joven político, de 39 años, aboga por dar la bienvenida a los inmigrantes, siempre y cuando trabajen; al mismo tiempo, apoya unos controles más estrictos que ayuden a evitar el ingreso de posibles terroristas a territorio francés. Sus políticas económicas son liberales y defiende la creación de un nuevo tratado de libre comercio, que incluya a Canadá. También, buscará reducir el porcentaje de impuestos corporativos, en un 33 por ciento.

Fotografía: Facebook oficial

Marine Le Pen es un opuesto a Macron. Considerada “La Trump Francesa”, su aumento de popularidad sigue la lógica de las victorias del “Brexit” en Inglaterra o del mismo Presidente Donald Trump en Estados Unidos. Con un discurso demagógico e incendiario, ha mostrado su rechazo a la inmigración de personas procedentes de naciones musulmanas y a la Unión Europea, y ha encontrado aliados importantes en las figuras del mandatario estadounidense y en el Presidente ruso, Vladimir Putin.

Para ella, la Unión Europa debe desaparecer del radar de Francia. Su postura es clara y desea, o reformular la participación de su país dentro del club del Viejo Continente, de acuerdo a sus intereses, o salirse de él para siempre, a través de un plebiscito popular.

Su postura antinmigración es dura y ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos. Habla de expulsar a todos los inmigrantes que han sido investigados por los servicios de inteligencia; que la ciudadanía francesa se consiga a través de un proceso más estricto, y limitar los accesos a servicios públicos como salud o vivienda a los extranjeros indocumentados.

En economía, quiere que Francia deje de utilizar el euro como moneda y regresar al uso del franco. Se opone a la globalización y, como Trump, es favorecedora de una política proteccionista que defienda el trabajo y los productos franceses.

La llegada de dos políticos de derecha a la ronda final es debido al fracaso de la izquierda francesa y al desgaste de la actual administración, según los expertos.

Guy Jackson, corresponsal político en Francia para AFP, comenta que con la derrota del candidato socialista Benoit Hammon, el pasado 23 de abril, la izquierda francesa se encuentra en uno de los peores momentos de su historia.

“Fue la primera vez que los socialistas perdieron en la primera ronda, desde 2002, cuando Lionel Jospin perdió la primera ronda en contra del entonces líder ultraderechista, Jean-Marie Le Pen”, explicó. “También es la primera vez que los partidos políticos mainstream no pasan de la primera ronda de las presidenciales”.

Para Jackson, la victoria se puede vislumbrar fácilmente a través de las encuestas. “Le Pen esta todavía por debajo de Macron, por 20 puntos. Al menos eso decían los sondeos, del pasado viernes”.

Pese a la aparente ventaja del candidato de centro derecha, la tensión se mantiene en Francia. En la mente de la gente permanece el recuerdo de lo sucedido con Trump, quien, pese a encontrarse abajo en la mayoría de los sondeos, se impuso a Hillary Clinton en noviembre.

Santiago Díaz-Dopazo

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