Poster oficial. Fuente: reconoce.mx

Sin susto no hay gusto

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Más allá de la diversión que busca contagiar, la primera experiencia como productores ejecutivos de Minnie West y Alejandro Speitzer en Me gusta, pero me asusta, tuvo una ruta rocosa para que el largometraje lograra llegar a las salas de cine.

Estas experiencias y complicaciones las contaron al visitar a alumnos de la Escuela de Comunicación de la Universidad Panamericana campus México, acompañados del director del filme, Beto Gómez.

“Desde el principio, tomamos la difícil decisión de crear la película a partir de inversión privada, sin ningún estímulo público. Es mucho más complicado, por la responsabilidad del dinero de otras personas que confían en ti, y para que confíen en nosotros, tardamos tres años”, comentaba Minnie West, quien también es una de las protagonistas de la nueva cinta.

La productora mencionó que querían hacer un largometraje para generar trabajo para actores, además de aportar algo nuevo a la pantalla grande: “Queríamos que fuera una propuesta diferente, 100 por ciento sin groserías, que es algo que ya no pasa, ir al cine sin tener que taparle los ojos u oídos a tu hermanito”.

Respecto al inicio del trayecto que tuvo la película, Alejandro Speitzer dijo que la primera idea se la hicieron saber a una escritora, quien redactó el guión, y posteriormente, Gómez lo reescribió.

En ese rubro, también tuvieron que sobrepasar múltiples desaires de distintas personas.

“Los rechazos me ayudaron a ser más fuerte como productor. No juzgo, porque imagínate estar en esa posición, que llegue un niño y te diga que quiere hacer una película, cuando tiene a 30 personas a un lado con más experiencia”, detalló Speitzer.

Por otra parte, aseguró que rodearse de gente con mayor conocimiento le otorgó más firmeza al filme.

Cuando los alumnos de la Escuela de Comunicación cuestionaron a los productores respecto al tema de conseguir fondos, Speitzer declaró que este tema no debe absorber toda su atención: “El día que tengan el dinero para hacer su película, se darán cuenta que obtenerlo no era la parte más difícil de hacerla. Tienen que aventarse a hacer su rodaje, hacer un plan de trabajo, hacer un presupuesto bien hecho para evitar que a la semana 4 de 5 ya no tengan dinero, porque si pasó eso, ya no hay película”.

“No hay que tomar el dinero como el paso más importante, el más importante es tener una buena historia”, precisó.

Así mismo, el director Beto Gómez compartió que Me gusta, pero me asusta fue una brisa de aire fresco debido a la juventud de los productores.

“Ellos tuvieron que salir de su zona de confort y hacer personajes que implican mucho riesgo”, mencionó.

Respecto al largometraje, el director declaró que esta producción no pretender parecerse a ninguna, y que intenta explorar lo que hay dentro del país.

“El tono de comedia de esta película confronta estos dos mundos, de un chico del norte y una chica de la capital. Nuestro mayor interés con esta película es que conecte el público y pasen un buen rato”, explicó.

“Creo que la reflexión de esta historia es que todos somos de diferente manera, y que, a veces, por los tiempos que vivimos, automáticamente vemos a una persona, y juzgamos”, añadió el director del film. “Esta historia habla de que nos demos la oportunidad de conocer a la gente y no solamente por su apariencia”.

Me gusta, pero me asusta ha recaudado 68 millones de pesos desde su  estrenó el 22 de septiembre, lo que, de acuerdo con el diario Excelsior, la convierte en el mejor estreno de una película mexicana no distribuida por Videocine. Fue calificada por el sitio IMDB con 3 estrellas de 5 posibles.

Luis Ramírez

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