Fuente: Instagram Green Day

“Amor, locura y pasión”, con Green Day

La banda californiana de punk rock terminó con una espera de 14 años y presentó sus éxitos como broche de oro del Corona Capital 2017

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“A partir de hoy ya no seremos conocidos como Green Day de los Estados Unidos, ahora somos Green Day de México”. Esa afirmación de Billie Joe Armstrong provocó el enésimo vitoreo de la noche del 19 de noviembre, y estuvo motivada por la entrega del público mexicano de la que el vocalista y el resto de la banda californiana fueron testigos en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

Más de 20 horas de música en vivo durante el fin de semana no habían sido suficientes para los miles de asistentes al Corona Capital, pues aún faltaba el broche de oro de la octava edición del festival: las dos horas y media de una mezcla de éxitos de antaño y temas recientes con las que la banda californiana pondría fin a 14 años de ausencia en el país.

La espera fue larga para los aficionados. Tuvieron que pasar cinco álbumes de estudio, cuatro premios Grammy y una adaptación teatral de su disco “American Idiot” en Broadway para que la agrupación volviera a estar cara a cara con sus seguidores en México.

No fue sorpresa que desde las 13:00 horas del domingo, cuando se abrieron las puertas del Autódromo, decenas de personas ya ocuparan las primeras filas del escenario en que sus ídolos tocarían cerca de nueve horas más tarde. El frío y el hambre podían esperan en esta ocasión. Cientos más se fueron sumando durante el transcurso del día.

La emblemática voz del fallecido Freddie Mercury al preguntarse “¿Is this the real life?” sirvió como prólogo para la presentación de Green Day. Con Bohemian Rhapsody de Queen sonando a todo volumen en el sonido local calentaron las gargantas del público, e hicieron su aparición los primeros saltos de la noche.

Después fue el turno del Blitzkrieg Bop de los Ramones y su inconfundible “Hey! Oh! Let’s Go!”. Y cuando parecía que la gente no podría estar más emocionada, se escucharon las fanfarrias de “Así habló Zaratustra” (mejor conocida por ser el tema de 2001: Una odisea del espacio).

Con los últimos compases de esta canción se hacía oficial: la ausencia de Green Day en México, prolongada por más de 5 mil días, ya formaba parte del pasado. El aquí y ahora tenía como protagonista al espectáculo que Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool darían en las próximas horas.

Desde la primera canción quedó claro que el recital estaría dedicado a sus fanáticos. Un afortunado joven subió al escenario para formar un dueto con su ídolo durante la parte final de Know Your Enemy. Cuando esta llegó a su fin, el muchacho no lo pensó dos veces y se lanzó a la multitud como una auténtica estrella de rock.

“Revolution Radio” es el integrante más nuevo en una discografía de la banda que se extiende por más de tres décadas. Bang Bang y el tema homónimo del álbum sonaron ante un público que parecía llevar años escuchándolos.

Los mensajes de Green Day van más allá de sus canciones. Desde mediados de la década pasada, su trabajo ha tenido una fuerte carga política, que no ha reparado en criticar a los líderes mundiales, como en su tiempo lo fue el expresidente estadounidense George W. Bush.

Billie Joe Armstrong fue el único miembro del grupo en hablar durante toda la noche. Mike Dirnt y Tré Cool lo hicieron desde su bajo y batería, respectivamente.

La expectación sobre las palabras que Billie Joe podría dedicar al actual ocupante de la Casa Blanca era alta, más aún al encontrarse en un país que ha sido constantemente atacado por la presente administración de la nación vecina.

“Esta noche no tendremos una fiesta política, sino una celebración de rock & roll”, dijo el músico de 45 años mientras interpretaba Holiday. Después, invitó a que cada uno de los miembros del público repitiera sus palabras: “No racismo, no sexismo, no homofobia, no guerras y no Donald Trump, ¡esto es México!”.

Fuente: Instagram Billie Joe Armstrong

El álbum “American Idiot” marcó un hito en la historia de la agrupación, y las siguientes canciones de la noche, Letterbomb y Boulevard of Broken Dreams, fueron una suerte de homenaje a la producción merecedora del Grammy a mejor álbum de rock en 2005.

Esta última rola fue interpretada a capella por las miles de personas al pie del escenario Corona. Para Billie Joe fue difícil contener la emoción del momento, al punto de bromear con que ya no era necesario que él continuara cantando.

A la media hora de concierto apareció el primer tema del disco de 1994 “Dookie!” que catapultó a la fama a los de Oakland, California. Con Longview, una porción considerable de la gente pudo presumir la playera que portaba con la portada de dicho álbum impresa a la altura del pecho.

Y al igual que como sucedió con la primera canción, también se le dio oportunidad de subir al escenario a un fanático de las primeras filas. Las horas que esperó bajo el sol y soportando el frío habían sido recompensadas.

El ecuador de su presentación sirvió para encender la máquina del tiempo y revisitar temas que publicaron en la década de los 90, desde 2000 Light Years Away hasta Minority, pasando por Hitchin’ a Ride y la tradicional pirotecnia de su versión en vivo.

También hubo lugar en el setlist para música de otras bandas como Knowledge de Operation Ivy. Y porque dicen que la tercera es la vencida, Billie Joe buscó entre el público al mejor guitarrista de México para que lo ayudara a finalizar la canción.

Lo que encontró en su lugar fue a una joven que, con el respaldo de una mentira piadosa, puso en evidencia un par de cosas frente a los miles presentes: jamás había tenido una guitarra en sus manos, pero eso no le iba a impedir cumplir su sueño de cantar y bailar junto a Green Day.

A pesar de haber fallado con los tres acordes que Billie Joe le había solicitado, el cantante tuvo el buen gesto de obsequiarle la guitarra, como una suerte de souvenir preciado. “A ver si así ya aprendes a tocar”, se escuchó un grito entre la multitud que provocó varias risas.

Pasada más de una hora y media desde que Bohemian Rhapsody comenzó, la edición 2017 del Corona Capital tenía los minutos contados. Sin embargo, encima y debajo del escenario quedaba energía para seguir celebrando al rock & roll.

Y si existe una canción en el repertorio de Green Day que sea perfecta para una fiesta, esa es King for a Day, al grado de que los integrantes del conjunto tenían que hacer algunos ajustes en sus atuendos.

Tré Cool escogió un tutú rosado, Mike Dirnt un sombrero de charro y Billie Joe un gorro de policía para arrancar uno de los momentos más esperados de su presentación. Jason Freese –quien parecía hacer homenaje a un faraón egipcio por su vestimenta– se adueñó del escenario por varios minutos con un solo de su saxofón.

“Así es como se celebra, este es nuestro santuario de punk rock. Que esta noche sirva como ejemplo de que las personas pueden estar, cantar, bailar y llorar juntas”, dijo el vocalista. Y remató en español: “¡Amor, pasión y locura!”.

Tras un sinnúmero de gritos y saltos, Billie Joe Armstrong aprovechó la parte más relajada del tema para hablar sobre una cuestión que inquietaba su mente y quería compartirla con sus seguidores.

“No puedo esperar a ver que las mujeres manden sobre este planeta, estoy muy harto de este patriarcado idiota”, comentó haciendo referencia a prácticas corruptas de políticos. “Mujeres, las respaldo al 150 millones por ciento”.

Y sin mayor advertencia, Billie Joe comenzó a interpretar a capella los coros de temas emblemáticos de la escena musical británica. Así, el Autódromo se inundó de los “Na, na, na, na’s” de Hey Jude, y del coro de (I can’t get no) Satisfaction.

En los primeros minutos de la madrugada del lunes llegó el turno de las canciones más icónicas del álbum “American Idiot”. El tema homónimo del disco y Jesus of Suburbia le dieron una última oportunidad de saltar a los miles de presentes.

Billie Joe Armstrong y una guitarra acústica despidieron la presentación de la banda, y por consiguiente, a la octava edición del Corona Capital. La voz en conjunto del público se escuchó más fuerte que en toda la noche durante 21 Guns.

Y con los primeros acordes de Good Riddance más de una persona dejó escapar sus lágrimas, pues el final del concierto era inminente. Billie Joe, Mike y Tré Cool salieron una vez más al escenario, enfundados en la bandera tricolor mexicana, para agradecer el cariño y la calidez de sus fanáticos.

Desaparecieron entre una lluvia de confeti rojo y blanco, poniendo también fin a su gira Revolution Radio, que los había llevado a recorrer el mundo en 2017.


Wake Me Up When September Ends, uno de sus temas más reconocidos, no tuvo lugar en el repertorio de 29 canciones que interpretaron, y su ausencia fue comentada en el trayecto del escenario a la salida del Autódromo Hermanos Rodríguez.

Habrá sido por un despiste de la banda –ya que sí la tocaron en sus otras fechas en Sudamérica– o tal vez los hechos del pasado mes de septiembre aún permanecen como heridas sin cicatrizar en la mente de los mexicanos, y esa canción podría traer imágenes de tristeza a la que había sido por dos horas y media una celebración.

Lo que sí es seguro es que Green Day y su público en México volvieron a verse a la cara. Con el contador en ceros, solo queda esperar a que no vuelvan a pasar 14 años para reencontrarse una vez más.

Héctor Tapia Martínez

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