Cathedral High School consiguió los títulos estatales de 2016 y 2017 en la D5 del TAPPS.

Campeones sin fronteras

En Cathedral High School, los límites no son adversidades para los jóvenes bicampeones de futbol americano.

No hay comentarios

De Ciudad Cuauhtémoc a Ciudad Juárez y de Juárez al cruce diario hacia El Paso, Texas. A las 4:30 horas de cada día Eduardo Reaza apaga su despertador para comenzar, una vez más, su jornada. El sol aún no da pista de luz en Juárez -donde se mudó a los 15 años- pero Eduardo sale de casa para poder llegar al entrenamiento de futbol americano en Cathedral High School, al otro lado de la frontera.

Las horas pasan y el joven mexicano toma sus clases para poder volver al entrenamiento vespertino del coach Hampton Hurt y, así, poder tomar el camino de regreso a su hogar al sur de la frontera. Ahí tiene a su tío y tutor, Luis Rodríguez, quien lo recibió y lo introdujo a la preparatoria católica de la Asociación de Escuelas Privadas y Parroquiales de Texas (TAPPS por sus siglas en inglés).

eduardo reaza cathedral high school universidad panamericana
Eduardo Reaza dará este año el paso a la universidad. | Créditos: Gabriel Ramírez

“Si me pidieras que te dijera (quién es el pilar de todo), es mi tío. Lo veo como una figura a seguir; es un líder en las comunidades, es alguien que me inspira a convertirme como él es”, relató Eduardo en entrevista para DiarioUP.

Tras dos años haciendo esto, Eduardo se dice acostumbrado a las largas y tediosas filas de la frontera, además de que ha logrado conllevar su vida académica, personal y deportiva de la mano.

“El tiempo se pasa volando cuando uno se acostumbra, porque es una rutina diaria en Ciudad Juárez: mucha gente trabaja y estudia, entonces el cruce a diario es parte de la cultura en Juárez y El Paso, es algo común”, explicó el safety de los irlandeses. “(Mis tíos) me han apoyado mucho y, no solo con eso (futbol), pasamos mucho tiempo en familia: vivo con ellos, prácticamente”.

A su llegada a Cathedral en 2015, el chico de Ciudad Cuauhtémoc nunca había jugado futbol americano, sin embargo, tras su incorporación, comenzó a escribir, junto al entrenador Hurt y sus compañeros, su legado en la historia de Texas, pues su equipo fue el primer equipo en haber ganado un campeonato estatal para El Paso, en 2016, ante The Village High School de Houston, por marcador de 34 a 17.

“En el mismo instante en el que ganamos, no conteníamos la emoción; saltamos al campo, al coach lo bañamos en Gatorade: hicimos toda la tradición, lo que se debe hacer”, recordó Eduardo.

“Este año (2017) que volvimos a calificar no lo creíamos, (estar) de regreso en la final: eso es un logro increíble”, comentó el también pateador de Cathedral. “Haber sido el primer equipo de El Paso, de futbol americano, en conseguir un estatal es increíble, pero, hacerlo dos años en racha –otra victoria sobre The Village (31-28)–, es algo que no se piensa, ni siquiera lo contemplas”.

Después de ganar el bicampeonato, los jóvenes mexicanos y estadounidenses entendían lo que habían logrado y las sorpresas comenzaron a llegar. La primera de ellas no sería tan alegre al saber que el entrenador Hurt, después de 51 años de carrera, dirigiría su última temporada este año: “El coach es una persona increíble, es un entrenador genial. Logró lo que entre entrenadores es algo que nadie casi nunca logra”.

Por otra parte, él mismo asombraría a los jugadores un día de entrenamiento, cuando sorpresivamente un equipo de producción de Nike llegó para grabar a los peleadores irlandeses bicampeones del estado, conformado por 254 condados.

Nos quedamos asombrados; era Nike, ¿por qué nos estaban grabando?”, dijo Reaza, elegido por la empresa de artículos deportivos para representar a los jóvenes que hacen el mismo cruce que él en la frontera a diario, a su escuela y a su equipo.

Al momento de hacerse público el producto final, el “Toto” Reaza se encontraba lleno de emociones al verse en la pantalla y recibir una cantidad inmensa de mensajes de felicitación de personas que habían conocido su historia en Facebook , sin embargo, no todos los comentarios eran positivos: “Me sorprendió tanta ignorancia porque comentaron cosas muy pesadas sobre migración y ahorita tengo visa de estudiante y que pregunten sobre que si eso es ilegal, te deja como de ‘no sabes de lo que hablas, estás ignorando todo lo que es, esto es un proceso muy común en El Paso’”.

El video tenía como misión mostrar la unión de los dos países mediante el deporte, una integración que se ha visto afectada, según narró, desde la llegada de Donald Trump a la presidencia.

 

 

“Se ha realizado la segregación, a pesar de que El Paso es muy apegada a la comunidad latina. Sí temí el dejar de estudiar en Cathedral”, expresó Eduardo.

“Cada paso que hago es bajo la lupa, debo cuidar cada acción e intentar sobresalir lo más posible, ya que, la verdad, es una oportunidad muy buena”, añadió.

A pesar de la situación política, los logros no se demeritan y adolescentes como Eduardo y Raúl Flores, compañero entrevistado por el Washington Post, comprenden que son una motivación para cualquiera que busque desarrollarse en el deporte.

Tal es la comprensión de su situación, que el “Toto” entiende la inspiración que puede ser para nuevas generaciones: “Cuando llegan a ver que alguien pueda salir sin importar los contrastes y todo lo que viene detrás, ven que sí se puede lograr con el suficiente esfuerzo y sabiendo donde debe ser enfocado”.

Jorge A. Herrera Navas

Deja un comentario