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De las canchas al poder

George Weah peleó desde 2005 para convertirse en Presidente de Liberia. En otras parte del mundo, actos como este se replican y en México tenemos un ejemplo parecido que ha crecido en los últimos tres años.

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La ciudad africana de Monrovia vio nacer, hace 51 años, a un pequeño de nombre George Weah. Este chico liberiano, desde temprana edad, comenzó a disfrutar del futbol, una pasión que lo llevaría a convertirse en el primer jugador africano en conseguir el Balón de Oro en 1995. Veintitrés años más tarde, ese joven que triunfó con la playera del A.C. Milan, jugará el partido más importante de su vida: tener éxito como presidente de Liberia.

Después de retirarse de las canchas en 2003, Weah comenzó a adentrarse en el mundo de la política de su país y en 2005 decidió dar el salto para ser candidato a la presidencia, mediante la creación del partido Congreso para el Cambio Democrático (CDC, por sus siglas en inglés).

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George Weah junto a Thomas Helveg con la camiseta del Milan. | Fuente: Facebook OLD Football Pictures

En esa ocasión, la suerte no estuvo del lado del ex futbolista. Al principio de su campaña, fue acusado de falta de experiencia y, posteriormente, perdió la carrera ante la que en ese momento se convertiría en la primera mujer elegida presidenta en África, Ellen Johnson Sirleaf.

En un inicio, Weah desconoció esta decisión y sus partidarios salieron a las calles a reclamar un fraude electoral pero su denuncia no prosperó. Esta derrota llevó a Weah a estudiar en Estados Unidos una licenciatura y fue hasta 2014 que regresó a Liberia para postularse al Senado.

Tras conseguir su primera victoria política, el entonces Senador no estaba satisfecho y en 2017 decidió postularse a la presidencia, para lo cual volvió a enfrentarse a Sirleaf, quien perseguía su tercer sexenio al mando.

El pasado 27 de diciembre, Weah logró su cometido. Con promesas de apoyo a los más pobres del país y una batalla en contra de la corrupción, el Senador venció en las casillas a Sirleaf con un 61.5% de los votos contra 38.5% de la mandataria.

Estas elecciones quedaron en los libros de la historia de la nación africana al ser las primeras, desde 1944, en decidirse y traspasar el poder de manera pacífica.

Reportes de Al Jazeera mencionaron que la población liberiana vuelve a tener esperanza con este cambio, pero, a la vez, el presidente electo tiene una batalla difícil por delante. Una de sus grandes luchas será en el sector económico, desde la elección de su ministro de finanzas hasta las soluciones para recuperarse de la crisis del Ébola y responder a sus seguidores, cuya mayoría pertenece al 64% de los habitantes que se encuentran debajo de la línea de pobreza.

La oscuridad de la reciente ola de corrupción buscará ser iluminada mediante la regulación de salarios de políticos y viajes diplomáticos cuyo costo ha sido fuente de escándalo. Con el ahorro logrado, el flamante Mandatario ha prometido mejoras al sistema educativo, de salud y de seguridad.

A un poco más de 10 mil kilómetros de distancia, un personaje mexicano parece dispuesto a seguir los pasos de Weah. Se trata del tres veces mundialista e ídolo del América, Cuauhtémoc Blanco.

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Cuauhtémoc Blanco en su despedida. | Fuente: Facebook Club América

El “Temo”, oriundo del barrio de Tepito, comenzó su carrera como deportista profesional en 1992, hasta que le puso fin en 2016. Durante este periodo, el azteca consiguió un sinfín de reconocimientos: goleador histórico de la Copa Confederaciones (9 goles), un Premio Nacional del Deporte en 2009, tercer máximo goleador en la historia del Tri, primer mexicano en anotar en tres diferentes Copas del Mundo y es el máximo rompe redes nacional en Copa Libertadores, con 14 tantos.

El “Cuauh” fue llamado, en 2015, para postularse a la presidencia municipal de Cuernavaca con el objetivo de mantener al Partido Social Demócrata (PSD) en las casillas de próximas elecciones, pero los resultados terminaron por ser sorpresivos para propios y extraños.

A diferencia del camino “libre” que tuvo Weah, Blanco, después de haber ganado la alcaldía de Cuernavaca con un 74% de las votaciones, se ha enfrentado a diversos problemas.

El primer suceso fue la discusión con sus padrinos políticos, Roberto Carlos y Julio César Yáñez –dirigentes del PSD–, los cuales fueron expulsados por el mismo Cuauhtémoc de la administración local. Tras esta acción, los hermanos Yáñez filtraron un supuesto contrato el cual decía que su entonces candidato habría aceptado dinero a cambio de la postulación.

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Cuauhtémoc Blanco jugó también en España para el Valladolid. | Fuente: Facebook Plan Informativo

Tiempo más tarde, el Congreso de Morelos avaló un juicio político en contra del delantero por distintos delitos como desvío de recursos, falsificaciones, entre otros. Como consecuencia, el edil de Cuernavaca realizó una huelga de hambre por 58 horas hasta que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le concedió una suspensión provisional del juicio.

Las discusiones no se detuvieron ahí. Cuauhtémoc ha llevado un maratón sin interrupciones en contra del actual gobernador de Morelos, Graco Ramírez, mientras que este buscaba destituir al capitalino de su cargo por una deuda de 27 millones de pesos con una empresa recolectora de basura. A inicios de este año, este acto fue detenido por segunda ocasión gracias a una controversia constitucional analizada por la SCJN.

Pese a todos estos obstáculos, la carrera política de Blanco continúa. A finales del mes de enero, Andrés Manuel López Obrador, anunció que el ex americanista será el candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia” (Morena, PES y Partido del Trabajo) para suceder a Graco en el Estado de Morelos.

Su victoria, al igual que la del actual presidente liberiano, tiene posibilidades de convertirse en realidad; sin embargo, ante la turbulencia política que vive nuestro país, nada está escrito.

Jorge A. Herrera Navas

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