La batalla por el sentido en la Comunicación Política

Alberto Mendoza dijo que la Comunicación Política no solo se trata de técnicas, sino de generar un sentido de la realidad entre los votantes.

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El Consejo Estudiantil de Comunicación de la UP se esforzó por incluir una gama amplia de temas al ComDay -evento que sustituye al anual Congreso de Comunicación-, por lo que, en el marco de las campañas electorales, no podía faltar la comunicación política.

El experto en el tema Alberto Mendoza se aseguró de esclarecer los asuntos de mayor relevancia en el marketing político en México.

“Hay elementos que son bastante inmutables, el mismo slogan que puede servir para el Reino Unido del 79 (1979), puede servir para el Estado de México del 2017”, comenzó el presentador, de origen español.

El motivo de dicho fenómeno, explicó, yace en la misma razón de ser de la Comunicación Política, pues la esencia de esta especialidad es dotar de un sentido común a la sociedad.

Mendoza detalló que por ello un discurso que se intenta transmitir dentro de una campaña electoral trasciende las palabras; un discurso es una realidad tangible. Por lo tanto, los mensajes que los comunicólogos políticos generan para los votantes o una ciudadanía no son contenido superficial.

“No es una disputa solo por ganar un voto, sino que es algo más: generar una forma de ver las cosas”, mencionó a los estudiantes reunidos en el salón 31R del campus México de la UP.

“La Comunicación Política es la disputa por el sentido de ciertas palabras, conceptos, ejes que van a dominar la vida de un país, una sociedad, una comunidad”, sintetizó el experto.

Por otra parte, el ponente señaló que dentro de la Comunicación Política existen debates sobre la manera en que se construyen sentidos y significados. Un ejemplo de ello es la estrategia de hacer un contraste entre la realidad que un candidato le puede otorgar a la ciudadanía y la que su contrincante ofrece. El problema comienza al intentar marcar una línea entre una táctica legítima yuna forma de campaña sucia.

“Creo que es muy difícil hacer una campaña sin hacer contraste, porque es una disputa por el sentido”, opinó Mendoza. “Mientras se haga dentro de unos límites, es muy importante para hacer una buena comunicación política”.

Asimismo, el conferenciante señaló que se busca el poder al momento de generar un sentido determinado entre la población: “Cuando tú naturalizas tanto las cosas que piensas que las ves de forma objetiva (…), ese es el verdadero poder”.

“Llega un momento que todo está tan institucionalizado, que no hace falta política”, planteó Mendoza ante el público asistente. Sin embargo, la disputa entre contendientes y la crítica al intento de los candidatos por generar un sentido es lo que evita que ese escenario se vuelva realidad.

El comunicólogo también explicó que las redes sociales cada vez tienen una mayor presencia en las elecciones. Este fenómeno se registró por primera vez en 2004, con Howard Dean, quien buscó, sin éxito, la nominación demócrata para la presidencia estadounidense.

“Fue el primero en apostar a hacer una campaña muy buena de fundraising por internet”, mencionó el ponente, para luego detallar que el político convirtió la web en una herramienta poderosa de organización, recaudación y de generación de comunidades de apoyo.

El auge de las redes sociales, precisó el experto, no implica que sea un método sencillo para generar votos dentro de una campaña que se limite al spam.

“Los profesionales que se dedican a la comunicación política digital se han dado cuenta de que no tiene mucho sentido abrumar con publicidad, porque al final eso todo mundo lo puede hacer”, expuso.

Para concluir su ponencia, Mendoza destacó que es necesario pasar a un lado la fiebre comercial de las redes sociales, basada en el consumo rápido y el impacto a las emociones, y apostar por una aproximación más sensata.

Elizabeth Téliz

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