Deseo, determinación y desarrollo: la fórmula ganadora de Zague

Su camino hasta convertirse en leyenda americanista, los retos que enfrentó en su carrera y la transición de jugador a analista deportivo fueron algunos temas que Luis Roberto Alves abordó en la clausura del ComDay.

Un comentario

Ciento sesenta y dos. Resultaría descabellado resumir una trayectoria futbolística de más de dos décadas en tres simples números, pero esta cifra de goles mantiene a Luis Roberto Alves como el máximo anotador en la historia del Club América.

Cuando “Zaguiño” era un niño, no cruzaba por su mente que su nombre quedaría escrito en letras de oro en el balompié mexicano. Así lo compartió al público reunido en el Auditorio de la Universidad Panamericana, durante el cierre del ComDay, un evento organizado por el Consejo Estudiantil de la Escuela de Comunicación.

Entre los asistentes sobresalían jerseys de las Águilas y de los Rayos del Necaxa, clubes en los que Luis Roberto militó, así como la playera tricolor de la Selección Nacional, misma que defendió en la Copa Mundial de Estados Unidos en 1994.

“Antes de comenzar esta charla quiero dejar claro que soy mexicano, aunque mi acento haga parecer que no”, comentó el ahora analista deportivo, quien, en lugar de shorts y medias, vestía un elegante traje de tres piezas. “Aprendí a hablar español en los vestidores de este país, y uno de mis maestros fue Cuauhtémoc –el gobernador– Blanco”.

Zague nació en la Ciudad de México, en 1967, pero desde niño y hasta su primer año como universitario vivió en Brasil, acompañado de sus padres y hermanos. Una vez de regreso a su país natal, dio sus primeros pasos como futbolista.

“Yo era un joven muy introvertido y tímido, y el deporte me ayudó a explotar y hacerme notar. Incluso debo admitir que una de las razones que me impulsaron a practicarlo era conocer chicas”, compartió el ex delantero azulcrema.

Las puertas del Club América ya estaban abiertas para Luis Roberto incluso antes de su debut en el año 1985, y de esto se encargó su padre, José Alves Zague. “El Lobo Solitario” había sido un referente en el ataque del equipo en la década de los 60, y llegó a compartir alineación con la leyenda Pelé en el Santos brasileño.

Con unos zapatos muy grandes por llenar –o tacos, en este caso– Zaguiño se valió de una combinación de talento, capacidad y suerte para forjar su propia leyenda que hoy lo avala como el máximo romperedes del club de Coapa.

Luis Roberto Alves invitó a los estudiantes a ser profesionales y evitar difundir chismes cuando sean periodistas | Crédito: Héctor Tapia

“Durante toda mi carrera viví motivado por un triángulo de las “D” que me impulsaba a salir adelante: deseo, determinación y desarrollo”, afirmó Luis Roberto. “Así fue hasta el último partido de mi vida”.

El deseo de escribir su propia historia lo hizo dejar atrás las comparaciones con su papá, que provenían desde las mismas tribunas del Estadio Azteca. Con sus goles, Zaguiño demostró a la afición de lo que era capaz.

La determinación fue clave para levantarse de cada caída que sufrió a lo largo de su carrera. Para esto se ayudó de tener metas claras y el amor propio que requiere superar cualquier tipo de barrera.

El desarrollo fue necesario en sus días en las canchas para no quedar rezagado y convertirse en “uno más del montón”.

“En el fondo, todos soñamos con ser futbolistas, aunque quienes lo logran son a cuentagotas (…)  la clave para cumplir con las expectativas propias y de terceros es no perder la confianza en uno mismo”, afirmó el antiguo dorsal 9 americanista.

Tras su retiro, en el año 2003, Zaguiño quería seguir formando parte del futbol mexicano y cambió las botas por los micrófonos. Hasta la fecha, ha colaborado como analista en Televisa Deportes, ESPN y Azteca Deportes –medio donde labora actualmente-.

Sobre el debate de quién debería ocupar los puestos de periodistas deportivos, entre licenciados de Comunicación o ex futbolistas, Luis Roberto tiene una postura clara: ambos roles no están peleados, debido a que el conocimiento técnico y práctico de los profesionistas se puede combinar y complementar con la experiencia de primera mano de los atletas.

“Nadie es dueño de la verdad, ni los que jugamos, ni los narradores. Cada quién tiene una lectura distinta y por eso el futbol es un deporte tan polémico y apasionante”, sentenció.

Un afortunado asistente al ComDay se llevó a casa un jersey autografiado por Zaguiño | Crédito: Ilian Borges

Antes de concluir con su conferencia y de hacerse un retrato con cada uno de los asistentes que así lo deseó en el auditorio, Zaguiño dedicó unos minutos al tema de las redes sociales y las innovaciones tecnológicas.

El ex delantero confesó haber puesto resistencia a la idea de crear una cuenta en plataformas como Instagram o Twitter, pero la ilusión de interactuar con un público de joven terminó por convencerlo.

“Las nuevas generaciones pueden haber escuchado de Zague por sus padres o abuelos, mas no conocen quién es en realidad Luis Roberto, y eso es lo que quiero mostrar ahí (en las redes sociales)”, expuso. “Quiero que los jóvenes sepan quién soy, porque ellos marcan tendencia y son la voz cantante del mundo”.

Así es como Luis Roberto Alves “Zaguiño”, además de 162 goles oficiales con el equipo de sus amores, puede presumir de tener más de 187 mil seguidores a su nombre en su cuenta oficial de Twitter.

Héctor Tapia Martínez

Singular: 1 comentario en “Deseo, determinación y desarrollo: la fórmula ganadora de Zague”

Deja un comentario