Imagen: Facebook @AyudaCorredoresRaramuri

Rarámuris: nacidos para ganar

Sin entrenadores, equipo, dietas, ni tenis, los tarahumaras son capaces de correr hasta 200 kilómetros para cruzar la sierra o, simplemente o sobrevivir en ella.

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Se denominan a sí mismos rarámuri, la palabra “rarámuri” que significa pie corredor, “rara”= pie y “muri”=correr. Habitan en la parte de la Sierra Madre Occidental, que atraviesa el estado de Chihuahua, el suroeste de Durango y parte de Sonora.

Ellos tienen una resistencia reconocida nivel mundial, para correr distancias maratónicas y lo hacen sin monitores cardíacos, sin gorras, sin GPS e, incluso, sin tenis. Los rarámuris se desplazan con huaraches que ellos mismos confeccionan y la ropa que los cubre no es diferente a la empleada cuando hay bajas temperaturas en la Sierra Tarahumara. algunas mujeres hasta corren con falda. Los registros de expertos muestran que son capaces de correr poco más de 270 kilómetros sin detenerse en una jornada. En pocos días pueden correr cerca de 700 kilómetros.

Cuando recorren distancias largas, se alimentan de maíz, por eso son  también son “los Hombres del maíz”. Pueden consumir pinole con agua o una bebida conocida como “tesgüino“ también a base de maíz. La sustancia es tan eficiente que los mantiene hidratados y alimentados.

Para ellos correr es una tradición, organizan una competencia una vez al año, en tiempo de cosecha, llamada Carrera de la Bola. Aunque es una ceremonia en la que solo participan hombres, personas de alrededor del mundo viajan para observarlos. La carrera consiste en que dos equipos tienen una bola de madera llamada “comacali“, la cual debe ser llevada a la meta levantándola con los dedos y lanzándola por el aire durante un periodo de 20 horas o más. Al llegar la noche los niños y mujeres que no participan alumbran el camino. El ganador recibe cortes de telas, vestidos, blusas, cinturones o incluso animales.

La tradición corredora de este pueblo tiene su origen en la conquista. Durante esta, los rarámuris, se asentaron en lugares lejanos e inaccesibles de la Sierra para protegerse de los españoles. En la actualidad, son alrededor de 100 mil integrantes del pueblo, y muchas de las comunidades que habitan se encuentran alejadas unas de otras y la única forma de mantenerse comunicados es atravesando la sierra. Evolucionaron para resistir su modo de vida.

En el libro Las Almas Rarámuris de William L. Merrill, se menciona que los corredores creen que la vitalidad y fuerza reflejan directamente la poder de sus almas, que se refleja en fortaleza mental, ceremonial y física.

Niña corre durante un maratón / Fuente: Facebook @AyudaCorredoresRaramuri

Los tarahumaras se han enfrentado a corredores profesionales y reconocidos mundialmente, y aún así se siguen posicionando en los primeros lugares tanto en la rama varonil como la femenil. Silvino Cubézare y Aurelio Gónzalez, ganaron el primero y segundo lugar en el ultramaratón de Costa Rica y Los Ángeles donde debieron correr aproximadamente de 50 a 600 kilómetros.

Lorena Ramírez,  la primera mujer rarámuri que ha corrido un Ultra Maratón en Europa. En una entrevista para la revista Española Verne, comentó lo que distingue a su pueblo: “Nacimos en un lugar donde no hay muchas personas que está muy solo. Pues, como digo, nosotros fuimos nacidos para correr, digamos desde que crecimos“.

Ante las preguntas del periodista calculó haber completado más de 15 ultra maratones desde los 17 años. Siempre ha corrido con sus huaraches, porque siente que con los tenis se podría resbalar. “Los tenis son pesados y los huaraches no“, mencionó la corredora.

Christopher McDougall, un corredor estadounidense, escribió un libro llamado Nacidos para correr para narrar su viaje hacia la cultura rarámuri. En este cuenta, cómo se adentra en las barrancas de Chihuahuahua en México con la ayuda de Micah True, un conocido local, también llamado el Caballo Blanco. Entendió cómo vivían, qué comían, y sus costumbres. Sus vidas eran muy sencillas, según lo cuenta en su libro.

Un día, relata que la marca The North Face, un compañía de productos para deportes al aire libre, le ofreció a Caballo Blanco ser su patrocinador. La respuesta de Caballo le cautivo a McDouugall: “No, gracias. No quiero que nadie haga nada que no sea salir a correr, festejar, bailar, comer y pasar tiempo con nosotros. Correr no se trata de hacer que la gente compre cosas. Correr debe ser un acto de libertad, amigo”.

Juntos, el estadounidense y su guía tarahumara, organizaron una carrera. Decidieron juntar a los mejores ultra fondistas del planeta y a los rarámuris. Lo llamaron el Ultra Maratón Barrancas del Cobre con 170 kilómetros por recorrer. Los corredores de la sierra salieron victoriosos. En una conferencia de TED Talk, el periodista comentó: “Creemos que Usain Bolt es rápido, cuando cualquier ardilla le ganaría. No somos rápidos“.

Otra conocida carrera de la Sierra Tarahumara,  es la Ultra Maratón Caballo Blanco. Durante 80 kilómetros, hombres y mujeres se ponen a prueba, en un recorrido que es reconocido a nivel internacionl por su dificultad. Tiene descensos de hasta 600 metros y ascensos de hasta 800.

En 2006, Scott Jurek, un maratonista estadounidense visitó Chihuahua con el propósito de entrenarse y competir en una carrera de 80 kilómetros con los tarahumaras. Finalmente, fue vencido por Arnulfo, un muchacho rarámuri. Jurek, comentó años más tarde que los corredores habían dejado en él una fuerte impresión. Jurek dijo: “Correr es una forma de auto exploración, de regresar a las raíces y comprender mejor la conexión entre el ser humano y la naturaleza. Es natural correr grandes distancias y el hombre es una especie nacida para la resistencia. Creo que los humanos modernos han perdido su trasfondo, sus raíces históricas. Ahora somos muchos los que tratamos de reconectar con esa necesidad primaria de correr lejos”.

Christopher McDougall concluye en su libro que “quizá los Tarahumaras solo hacen lo que nosotros hacíamos hace 2 millones de años, y seamos nosotros los que nos hemos salido del camino”.

Paulina Jiménez

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