¿Cómo cambiará la economía mexicana si AMLO gana las elecciones?

Las propuestas en materia económica de Andrés Manuel López Obrador causan incertidumbre con respecto a los cambios que puedan generar.

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Andrés Manuel López Obrador encabeza todas las encuestas para las elecciones presidenciales de México. Una campaña de 18 años, la insatisfacción con la actual administración y su labor al frente del entonces Distrito Federal le han ayudado a colocarse entre los votantes como una alternativa al sistema actual. 

“No es tan descabellado, lo que dice Andrés Manuel, él va a cambiar el país. Ya estoy harta del mismo gobierno,” afirmó una de sus seguidoras, Ana Karen Barragán.

En las elecciones de 2006 perdió por 0.6% frente al abanderado del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, y en 2012 por 6.7% ante el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique peña Nieto, pero el panorama se muestra distinto este 2018.

Encuesta de elecciones 2018 fuente Oraculus.

“Mientras López Obrador, ha estado predicando alguna versión de su populismo durante décadas, su mensaje nunca sido más oportuno”, apuntó la revista estadounidense de Atlantic en un texto publicado a finales de 2017. La revista añade que la fortaleza del candidato del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ha sido tal en esta contienda que llevó al PRI a modificar sus estatutos para permitir a un abanderado externo, José Antonio Meade, y a la conformación del Frente Ciudadano por México, que incluye a partidos de ideología tradicionalmente opuesta: el PAN, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano.

¿Qué pasará con la economía del país si Andrés Manuel gana? El político tabasqueño afirma que su propuesta económica está inspirada en el sistema de bienestar de países como Noruega, Finlandia y Suiza. En estas naciones, los modelos impositivos permiten brindar servicios gratuitos para toda la población, como la educación, pensiones y salud.

Él está convencido de que el estado debe tener una significativa participación en la actividad productiva y que los proyectos públicos-privados pueden ayudar al crecimiento de la economía. En su campaña siempre hace alusión a cuando fue jefe de gobierno del Distrito Federal, como un buen ejemplo de lo que podría ser en caso de que llegue a la presidencia.

Para los detractores de líder de Morena, su propuesta, más que inspirada en los países nórdicos parece surgir de una visión socialista de la década de 1970. Asimismo, califican su visión como alejada de la realidad.

“Aunque la intención de López Obrador pudiera ser buena, la recaudación impuestos mexicana es del 13% del Producto Interno Bruto, mientras que los países europeos que él toma como modelo a seguir, recaudan el triple y con poblaciones más pequeños y productivas”, comentó Alberto Hernández, líder de análisis cuantitativo en Intercam banco.

Encuesta de elecciones 2018 fuente Oraculus.

Para promover el crecimiento económico en el país el candidato propone un plan llamado Proyecto 18.  Estas son algunas de sus propuestas:

  • Levantar casas, como forma de apoyo al sector de construcción, mejorar la infraestructura en las regiones más pobres del país y desarrollar proyectos carreteros.
  • Retrasar o eliminar los planes a futuro para el aeropuerto internacional de la Ciudad de México y, en cambio, construir dos pistas en Santa Lucía, para abordar los cuellos de botella actuales en el tráfico aéreo de la capital.
  • Unir las costas del Pacífico y el Atlántico en el Istmo de Tehuantepec mediante ferrocarriles.
  • Construir una carretera de alta velocidad entre la Ciudad de México, la frontera de los Estados Unidos y la Península de Yucatán.
  • Crear zonas económicas especiales en el norte del país.
  • Aumentar el salario mínimo.
  • Educación gratuita en todos los niveles y la eliminación de los exámenes de admisión.
  • Promover programa de aprendices jóvenes.
  • Que la compañía eléctrica CFE, que es propiedad del gobierno, proporcione Internet en aéreas donde el sector privado no ofrece este servicio.

Respecto al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), López Obrador ha dicho públicamente que le gustaría que continuase. Pero, al mismo tiempo, ha afirmado que la economía mexicana creció mejor durante la década de 1950 y 1970, cuando el mercado era cerrado.

Respecto a la labor del Banco de México (Banxico), en una entrevista escrita en su libro “2018 la salida”, expresó su compromiso hacia una institución central independiente y que es de suma importancia para la política económica que exista una inflación baja.

Sobre su política fiscal, el tres veces candidato presidencial ha asegurado que tiene un compromiso con la prudencia fiscal. Él dice que quiere un “déficit cero” y promete mantener la relación de deuda constante en términos reales. De igual manera, califica como importante que el gobierno genere un entorno positivo para re financiar la deuda.

El plan impositivo del tabasqueño tiene aspectos considerados como incongruentes por los analistas. Él cree que el combatir la corrupción y reducir los salarios de los burócratas de alto nivel generará ahorros de alrededor del 2.0% del Producto Interno Bruto. Estos ahorros se resignarán al gasto social y al aumento de sueldo de empleados de escalones más bajos.

Arturo Valdez, director de tesorería y mercados del grupo financiero Intercam, asegura que “las promesas de Obrador, cuestan mucho más del 2% del Producto Interno Bruto”.

Por su parte, Nomura Group, empresa financiera japonesa, escribió en su Economic Insight que es preocupante que dentro de la propuesta económica del ex jefe de gobierno, no haya planes para expandir los ingresos fiscales que ayuden a cumplir con los aumentos en el gasto que vendrá de pasivos por pensiones y otros factores estructurales.

Frente a la propuesta del político de reducir el precio de la gasolina, Nomura Group valora que solo es posible si se reducen los impuestos al combustible, lo que impactaría negativamente en la recaudación.

Las calificadoras más importantes a nivel mundial tienen una opinión dividida sobre el candidato. Goldman Sachs, grupo de banca de inversión y de valores, realizó un análisis donde prevé el triunfo del tabasqueño el próximo 1 de julio.  Su estudio enfatiza los riesgos de esta posible victoria: “En lugar de un daño macroeconómico inmediato a corto plazo, el costo de las políticas heterodoxas e intervencionistas no convencionales se materializaría a través de la acumulación constante de ineficiencias y distorsiones microeconómicas, que con el paso del tiempo podrían conducir a desequilibrios macroeconómicos visibles“.

En el mismo sentido Fitch Ratings ha hecho pública sus preocupaciones por el país si este abanderado de izquierda gana la presidencia. Los analistas de la calificadora destacan un riesgo de re orientación de una política económica con mayor intervención estatal y un gasto fiscal más alto.

Por lo anterior, prevén que el mercado financiero presente una mayor volatilidad. Esto puede ser antes o después de las elecciones y puede ser un obstáculo para el crecimiento e inversión.

Standard and Poors, en cambio, destaca transformaciones no radicales en la política económica de México si el candidato ganase: “No esperamos un cambio sustancial en la política fiscal monetaria bajo un potencial de administración de AMLO “.

Esta última firma sí mostró su preocupación por la reforma energética. Apuntó que López Obrador no tiene una postura clara en cuanto a la apertura de este sector a la iniciativa privada, lo cual ha generado incertidumbre sobre la inversión en el mismo.

En relación a la inversión extranjera en general, Carlos Krestchmer, Director General de QuantaShares, empresa mexicana de ETFs dedicada al tipo de cambio, aseguró que existe calma entre los actores más importantes.

“A diferencia de ciertos sectores de la población mexicana a quienes AMLO le resulta amenazador, los extranjeros están tranquilos, pagando por ver, y no van a retirar sus inversiones de México hasta que no se concrete una amenaza real. Comparan mucho la situación de Brasil, cuando llego Lula por primera vez, y no se materializó en un gobierno anti mercados, ” aseguró el director general.

Con menos de dos meses para las elecciones, le economía y el tipo de cambio han evidenciado los efectos de la incertidumbre por los resultados.

De triunfar López Obrador, coinciden los expertos, se darán cambios. ¿Qué tan profundos? Habrá que esperar para ver.

Paulina Jiménez

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