Regresan, pero no se quedan

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Los nuevos siempre se van, o casi siempre.

Desde 2015 hasta 2018, en el futbol mexicano solo ha existido un Rayo de esperanza para los recién llegados a la Liga MX. Los demás (Leones Negros, Dorados de Sinaloa y Lobos BUAP) solo han durado un año en el máximo circuito. Conoce más acerca de los números que dejaron estos invitados efímeros a la categoría magna del balompié mexicano.

No rugieron lo suficiente

En sus primeros seis meses en primera división -después de 20 años de ausencia- Leones Negros de la Universidad de Guadalajara lograron una temporada en la cual alcanzaron la décimo cuarta posición de la tabla general, con 17 unidades, con 10 goles a favor y 16 en contra.

Aquel lugar lo mantenía por encima de los cuatro competidores por la permanencia de 2015 (Veracruz, Puebla y Chivas). Para efectos del descenso, lograron un triple empate en la tabla del cociente con Veracruz y Puebla, con un punto.

Sin embargo, el destino de los universitarios era volver de donde vinieron.

Al finalizar el Torneo Clausura 2015, la Universidad de Guadalajara logró obtener un punto más que en 2014, pero no fue suficiente para quedarse. Al quedar empatados en la Tabla de cociente con Puebla con un promedio de 1.0294, hubo una sola manera de decidir quién se iba a la segunda categoría, las anotaciones del último año.

Con 13 dianas a favor, y 19 en contra, Leones había quedado con una diferencia de -6 en 2015. Pero, sumando su desempeño entre los dos campeonatos más recientes, los tapatíos tuvieron una diferencia de -12.

Contrastado con la diferencia poblana, el equipo de La Franja tenía un total de 36 goles marcados y 41 aceptados, dando un resultado total de -5.

Desde ese campeonato, Leones no ha vuelto a la Liga MX, y sigue esperando su oportunidad para presumir que la capital mexicana no es la única entidad con 3 equipos de Primera División.

Pescaron a Dorados

El paseo del equipo sinaloense por la liga mexicana de fútbol en la temporada 2015-2016 no fue tan dramático como la del anterior ascendido. De hecho, la mejor posición de El Gran Pez fue en la jornada 2 del Apertura 2015, cuando fueron quinto lugar. Jamás recuperarían ese nivel.

En su primer torneo, únicamente ganaron 3 encuentros y empataron 6, con lo que obtuvieron un total de 15 unidades. Con un balance de 13 inscritos a favor y 29 en contra, terminaron no solo al fondo de la tabla porcentual, sino también de la general.

El torneo Clausura tampoco les trajo más alegrías.

Jamás se colocaron por encima de la décimo quinta posición durante seis meses, sino que descendieron a falta de tres partidos por jugar. Además, solo superaron a un eventual descendido (Jaguares de Chiapas) y un equipo siempre en apuros en la tabla general (Tiburones de Veracruz).

Los chiapanecos obtuvieron 12 puntos, mientras que los del puerto empataron en puntos con los sinaloenses con 14 unidades.

Inclusive, fue peor este promedio que aquel con el cual descendieron en 2006. Antes de terminar el campeonato, volvieron a la liga de ascenso con 0.8387 puntos, mientras que en su última visita al máximo circuito se retiraron con un promedio de 1.2059.

Dorados sigue esperando otra oportunidad para demostrar que, después de dos descensos, ya han aprendido a nadar entre los grandes del futbol mexicano.

Lobos mansos

El segundo equipo en el estado de Puebla sorprendió en su primera temporada en el máximo circuito al conseguir 23 unidades, estando solo a dos puntos de meterse en el Play-off mexicano.

Por si fuera poco, registró 25 goles para su causa y recibió 31, una marca en la que superó al campeón defensor, Chivas. Guadalajara únicamente anotó 21, pero recibió 23.

Para quedarse otro año en la primera división mexicana, el equipo de Rafael Puente del Río únicamente tenía que conseguir 15 puntos para salvarse; pero ni eso pudo obtener.

En 13 jornadas al mando de Puente, solo consiguieron 9 puntos. Con la esperanza de que un cambio de timonel los salvara, el ex analista de ESPN se fue del banco. Pero eso no fue una solución.

En los cuatro partidos restantes, los entonces dirigidos por Daniel Alcántar no pudieron obtener ni un solo punto. De esta forma, descendieron una fecha antes de que acabara el campeonato.

El balance para Lobos fue negativo en sus últimos seis meses en primera división, puesto que terminaron como último lugar general y con menos puntos que cualquiera que los últimos ascendidos que abandonaron el máximo nivel de competición.

Un nuevo futuro

El formato de la Liga MX cambiará, ya que por los próximos dos años no habrá descenso siempre y cuando los equipos paguen un monto preestablecido. Pero lo anterior no quita la posibilidad de un ascenso, siempre y cuando el equipo que ascienda cumpla con los requerimientos de la Liga.

Lobos lograría quedarse en primera división si junta 120 millones de pesos, de lo contrario la temporada 2018-2019 se jugaría con 17 equipos, puesto que ninguno de los dos campeones de la Liga de Ascenso -Alebrijes de Oaxaca y Cafetaleros de Tapachula- cumplen con las demandas de la Liga.

El futuro para la siguiente temporada aún está en el aire, y a pesar de que las historias de los ascensos serán evitadas, un nuevo drama lo sustituirá, el económico.

¿Serán capaces los equipos mexicanos de pagar una cantidad de 120 millones de pesos, si hay ocasiones que no les pagan a sus jugadores?

Todo lo dirá el tiempo.

Gabriel Ramírez

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