Imagen: Facebook - Hell and Heaven Fest

Del cielo al infierno

Crónica del primer día del festival Hell and Heaven 2018.

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Miles de personas con playera negra y larga cabellera comienzan a llenar el Autódromo Hermanos Rodríguez. El reloj marca las 15:00 del pasado 4 de mayo y me encuentro en medio de una fila que parece no tener fin.

Luego de 50 minutos bajo el intenso sol de primavera, finalmente llego en uno de los escenarios principales del festival Hell and Heaven. A mi alrededor miles de personas escuchan atentamente la presentación de la banda regia The Warning.

Luego me dirijo al True Metal Stage para ver a Jet Jaguar, banda mexicana que ganó el primer lugar en un concurso de uno de los festivales de heavy metal más importantes del mundo. El sonido deja mucho que desear: por momentos la batería se satura, pero eso parece importar a los fanáticos que ovacionan a los integrantes del grupo y agitan la cabeza.

Salgo un poco antes de que la presentación termine, para escuchar a Maligno en el Alternative Stage. Los asistentes se se encienden y comienzan a cantar al escuchar la primera canción, Sobreviviendo. No tarda mucho para que se forme un moshpit. El suelo tiembla al ritmo de cientos de pies, tiene poco pasto y mucha tierra, la cual de inmediato se levanta y emplova a todos los presentes.

Imagen: Facebook – Maligno

Son las 17:20 horas y decido tomar un descanso. Visitó el área de comida y veo las opciones disponibles, cuando de pronto, aparece por la pista del Autódromo un camión sin ventanas y con cadenas colgando. Hombres pintados de blanco y sin playera se encuentran a bordo. Al acercarme, miro a decenas de espectadores tomando fotos: no es más que una de las atracciones del festival.

Imagen: Facebook – Hell and Heaven Fest

Regreso al True Metal Stage para estar en el concierto de Testament. Pocos minutos después de que los californianos comienzan a tocar una intensa lluvia se hace presente, pero ni esta puede enfriar los ánimos de los fanáticos, cuya energía aumenta con los acordes de Electric Crown. Parte del público corea junto a Chuck Billy, lo demás, están agitando la cabeza o dentro de uno de los pogos.

Imagen: Facebook – Hell and Heaven Fest

Los presentes no parecen sentir frío, al menos por ahora.

Tras el cierre de ese concierto, miles de personas se reúnen en el Hell Stage para la presentación de Mastodon. Para aquellos como yo que no llevan impermeable y que ya se encuentran mojados hasta los talones, el viento parece de una noche más de otoño que primaveral, se siente helado. Yo trato de entrar en calor saltando y refugiándome entre los demás.

Los asistentes ven atentamente la actuación de los últimos ganadores del Grammy a la mejor interpretación de metal. Luego de 14 canciones, suenan los primeros acordes de Blood and Thunder y hasta ese momento se forma un slam a mi lado. Decenas de fanáticos brincan eufóricos.  Se escucha un grito del público que invita a los demás a unirse a los empujones: “¿A qué venimos?” Mastodon se despide entre aplausos.

Finalmente, decido que lo mejor será no ver las presentaciones estelares de Deep Purple y Scorpions para poder disfrutar al máximo las presentaciones del día siguiente. Me dirigo a la salida del Autódromo Hermanos Rodríguez con las piernas entumecidas y la ropa mojada, sin embargo, con el ánimo en alto. La aventura del día había terminado.

Sebastián Escárcega

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